Esta es la tarta que preparé para mi cumpleaños. Es una tarta contundente, con lo cual solo la haremos en ocasiones especiales, a pesar del tamaño, da bastante de si porque salen unas cuantas raciones.
Podéis usar si queréis, tres moldes de 15 cm de diámetro, con estas cantidades y os saldrá una tarta mas alta.
Os animo a prepararla.

Para dos moldes de 18 cm de diámetro:
Para el bizcocho:
200 ml de aceite de oliva suave, 200 g de azúcar, 200 g de harina, 2 cucharitas de levadura, 4 huevos, 1 cucharadita de esencia de vainilla, 1 paquete de galletas oreo (154 g)
Para el almíbar:
100 g de azúcar, 100 ml de agua y 1 cucharadita de esencia de vainilla
Para el relleno y la cobertura:
125 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente, 300 g de azúcar súper fino, 125 g de queso cremoso, 3 cucharadas de leche y un paquete de galletas oreo (154 g) y minioreos.

Empezamos con los
bizcochos.
Tamizamos la harina y la levadura y reservamos.
Batimos el aceite con el azúcar, y vamos echando los huevos de uno en uno. Hasta que estén todos bien integrados. Añadimos la vainilla. Mezclamos.
Trituramos las oreos, enteras, sin quitarle la crema blanca, e incorporamos a nuestra mezcla. Lo integramos todo bien.
Preparamos los dos moldes, o bien forrándolos con papel de horno o lo mas fácil: pulverizando con
spray desmoldante.
Repartimos la mezcla a partes iguales en los dos moldes.
Introducimos al horno precalentado a 180º durante 25 minutos, o hasta que pinchemos y el palillo salga seco.
Sacamos y dejamos reposar unos 5 minutos, para después desmoldar y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.
Preparamos el
almíbar:
Calentamos el azúcar con el agua hasta que llegue a hervir. Retiramos del fuego y añadimos la vainilla, disolviéndose bien.
Pinchamos con un palillo y vamos calando los bizcochos con nuestro almíbar.
Preparamos el
relleno y la
cobertura:
Batimos la mantequilla con el azúcar, a velocidad máxima hasta que esté bien integrado. Si le cuesta, añadimos la leche y batimos algo más. Incorporamos el queso, frio, y volvemos a batir, primero a velocidad baja y después subimos. Cuanto más batamos, más consistencia tendrá la crema.
Reservamos dos cucharadas para hacer las decoraciones y al resto de la crema le añadimos las oreos trituradas. Mezclamos muy bien.
Colocamos en la bandeja de presentación un bizcocho, por encima un poco de relleno, después otro bizcocho y finalmente cubrimos toda la tarta con la crema.
Ponemos las dos cucharadas que habíamos reservado de crema en una manga pastelera con una boquilla de estrella y decoramos la tarta a nuestro gusto, para finalizar con algunas mini oreos.
Fuente: Objetivo: Tarta perfecta, de
Alma Obregón